En 1094, cuando el Doge Vital Falier reinaba, fue celebrada la primera edición del Carnaval veneciano que empezó come una celebración publica en honor de los días precedentes a la cuaresma. Todo esto está referido en antiguos documentos oficiales, así que la tradición ha podido ser trasmitida en el tiempo.
Pero pasó mucho tiempo antes que el carnaval se volviese en una festividad oficial celebrada los días antes de la cuaresma.

 

Antiguamente el carnaval empezaba el primero domingo de octubre, crecía durante la Epifanía y terminaba con una grande celebración el jueves de carnaval: la atmosfera era diferente porque duraba mucho más tiempo y era vivido con más intensidad de hoy.

Hoy en día el entusiasmo se ha quedado lo mismo, y sigue siendo celebrado en los días antes la cuaresma pero la diferencia es que dura solo 10 días.

Las máscaras eran el símbolo del juego y de la igualdad: las personas podían esconder completamente su identidad, pecados y toda la pertenencia personales que indicaban sexo, religión y clase social. Todos podían hacerse en lo que querían y tener compartimentos y actitudes según su proprio disfraz. Por esa razón, era acostumbre saludar con “hola señora máscara”.

La alegre participación en disfraz sigue siendo la esencia del carnaval. Un periodo de diversión y libertad de la rutina cotidiana, de los prejuicios y calumnias. Era todo come un grande palco donde actores y espectadores se mezclan en un maravilloso desfile de figuras y colores.

La costumbre de los disfraces se hacía cada año más popular en Venecia, así que se convirtió en un comercio muy fructífero. Hubo muchas fiestas llena de saltimbanquis, acróbatas, malabaristas y homenaje a personajes históricos como Marco Polo.

El carnaval de Venecia ha acompañado muchos momentos de la historia: en el siglo XIV, gracias aun al carnaval, Venecia se volvió en un destino para artistas y celebridades de todo el mundo. Después la caída de la Republica, debido al dominio francés y austriaco, el carnaval se paró por muchos años. Solo en las islas de Murano y Burano (casas de muchos artistas) la gente seguía celebrándolo.

El carnaval resucitó en 1979 gracias a un grupo de venecianos que ayudó a crear una nueva edición de 11 días, rica de diversión y alegría. Durante esos días bromas, diversión, máscaras y fiestas invaden la ciudad creando una atmosfera mágica que se puede sentir y tocar en toda la ciudad.

 

El Carnaval de Venecia 2018 ofrece muchos exclusivos eventos. Aquí nuestra selección.